Superviviente de accidente aéreo de Chapecoense muere trás sufrir una muerte súbita

NO DEJES AL AZAR LO QUE PUEDAS CAMBIAR POR TÍ MISMO

Hace unos días nos llegaba la tragedia de que uno de los 7 supervivientes del avión del equipo de fútbol del Chapecoense ( Equipo brasileño) falleció de muerte súbita mientras disfrutaba un partido de fútbol con sus amigos.

Esta noticia desde un primer momento suena impactante, ya que en ninguna de nuestras cabezas se podía elaborar la idea de que una persona pueda sobrevivir a un accidente de avión, y en cambio no pudiera salvarse de un infarto en una “pachanga”.

Nosotros, el personal dirigido a las emergencias sabemos que gran parte de lo que sucede es totalmente arbitrario, es decir, la situación en la que nos encontramos a la persona, el entorno en el que vamos a actuar son ejemplos de tesituras que como sanitarios o como cualquier tipo de persona no podemos actuar. Cuando en 2016 llegó la triste noticia para el mundo pocos de nosotros nos podríamos imaginar que hubieran supervivientes ya que la idea en nuestra cabeza ya no pasa por qué han podido hacer por las personas que lo han sufrido sino en la que se ha quedado es porque se tenía que quedar y la que se ha ido no.

Sin embargo, a la hora de actuar frente a una muerte súbita si tenemos las claves para poder incidir en ese porcentaje de supervivencia teniendo claro cómo tenemos que actuar. Aquí todos podemos ponernos la capa de superhéroe y conseguir que esa persona consiga salir viva.

No podemos dejarlo todo al azar y pensar que en ese momento sabremos actuar o qué hacer, primero porque el desconocimiento es miedo y éste nos paraliza a la hora de ponernos en marcha y, segundo porque con unas nociones básicas vamos a ser capaces de salvar vidas. Un ejemplo muy sencillo podría ser la preparación de un examen, sabemos cual es la materia más o menos cómo van los tiros si hemos ido a clase pero, si no estudiamos y no nos preparamos no sabemos si podemos tener suerte a la hora de realizarlo o no. A veces puede dar la casualidad de que justo nos salga lo que hemos aprendido, pero también te digo que la seguridad y los nervios que has sentido cuando te lo preparaste bien, te da la certeza de que vas a hacer un buen examen o que has puesto todo de tu parte para que así sea.

Actúa, fórmate, “elige ser jinete no caballo”.



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